Hoy se vio en televisión un buen ejemplo sobre la aplicación del dilema del prisionero en la vida real, en la línea de mi artículo sobre la aplicación del dilema del prisionero a los atascos de tráfico. Es un dilema del prisionero… literalmente.
Aunque en este caso no es el dilema del prisionero tradicional sino una variante llamada “la batalla de los sexos” que se resumiría de esta manera: una pareja quiere quedar para ver un espectáculo; ella preferiría ir al teatro y él preferiría ir al cine; sin embargo, no pueden comunicarse en el momento de tomar la decisión y deben decidirlo por separado. Lo mejor para ambos es coincidir, aunque uno de los dos deberá ceder en sus gustos. Lo peor es no coincidir, aunque vayan al espectáculo que querían. Y lo mucho peor es no coincidir habiendo ido cada uno a ver el espectáculo que gustaba al otro.
Simplificando, estos dos simpáticos fugados podrían ser la pareja del ejemplo.
Opciones posibles: colaborar (no oponer resistencia al otro) o competir (arrastrar al otro).
Casos:
- A compite y B colabora: escapan por la iniciativa de A.
- A colabora y B compite: escapan por la iniciativa de B.
- Ambos compiten: no escapan y tienen uno al otro para culparse.
- Ambos colaboran: no escapan y quedan como dos imbéciles.
Colabora
Compite
Colabora
0,0
2,3
Compite
3,2
0,0
Este es un buen ejemplo de cómo en la vida real a veces se elige la peor estrategia posible.
Es ya viejo pero no he podido resistir ponerlo desde que lo vi en Omnioso:
Atención, contrariamente a lo que todo el mundo piensa, no se trata de una confusión entre la pronunciación de “jews” (judíos) y “juice” (zumo)… no, no, es mucho peor…
A lo que está incitando es a la muerte del Zumo Pontífice.
Se pierde la virginidad de la fe para adquirir la maternidad de la razón.
- Nicolás Salmerón
Quien no quiere razonar es un fanático; quien no sabe razonar es un tonto; y quien no osa razonar es un esclavo.
- W. Drummond
Apoyo la libertad de expresión en todas sus formas y la campaña de Dawkins me parece una más de las formas posibles, tan válida como esta otra o cualquiera que no incite al insulto o la violencia. Es una lástima que la forma en que está redactada, demasiado breve y malinterpretable, la hace blanco fácil de críticas (¿por qué sería más feliz la gente que no cree en Dios? ¿por qué “probablemente”?) pero como excusa para otras reflexiones es un comienzo.
Estoy a favor de todo lo que sea promover el debate, la duda, la argumentación y el razonamiento.
Pero de una cosa estoy seguro y es una verdad única e inamovible: el Monstruo Volador de Espagueti se ha aparecido en mi jardín. ¡Alabado sea!
The Juan and Only God
Actualización (19-1-2009): el avistamiento en la nieve ha sido publicado por el creador del movimiento Pastafari, Bobby Henderson, en Venganza.org.