Comienza un nuevo curso en la escuela de magia Halfwitts. No hay noticias del eterno villano Bordemor, el innombrable, al que todos mencionan constantemente. Todo sigue igual que el año anterior salvo por la irrupción de la profesora Whoopscritch Wheelynuts, que imparte Protección contra Consonantes Duplicadas, en el Pozo Negro de la Magia Opaca, lo que es recibido con alarma por los alumnos.
Mientras Parry Hotter estaba aprendiendo a dominar el hechizo Bigus Dickus (sólo permitido a mayores de edad), encuentra el Noodlarstiffplerg de goma. Temeroso, decide esconderlo en sus pantalones y preguntar a la profesora Wheelynuts sobre ello. La profesora Wheelynuts examina mágicamente el Noodlarstiffplerg de goma y descubre que bajo su apariencia inofensiva se oculta el Txapeltruthle - objeto mágico con rabito que se coloca en la cabeza y dice si la persona miente o dice la verdad -, pero al hacerlo, se esfuma en sus manos sin dejar rastro. Mientras, los gaiteros de Senegal que viven en el Pasaje de la Vista Nublada culminan su plan diabólico para hacerse con los Clarinetes Fantasma con oscuros fines. Entre escena y escena, la profesora Wheelynuts se vuelve loca y encierra a todos los alumnos en una alacena porque cree que le han echado mal de ojo. Explorando, Parry Hotter detecta una señal de poder que procede del Castillo de Aaargghh y flotando en un charco descubre el Tirachinas Sagrado de Kturuluru, el arma legendaria. Parry Hotter lo toma y al hacerlo escucha una voz en su cabeza que le suplica que corra hacia el Pasaje de la Vista Nublada. Parry Hotter monta en su escoba y se dirige hacia el Pasaje de la Vista Nublada, origen del mal, empuñando el Tirachinas Sagrado con cuidado.
Los acontecimientos se precipitan. A lo lejos distingue a Bordemor carcajeándose. Parry Hotter descubre que Screecht la Retorcida, el maligno alumno (como su nombre indica) Porkee Fatflatus y el súper-guerrero legendario Nuck Chorris han formado un ejército de simpatizantes afines a Bordemor; Parry Hotter enarbola su varita, pero al llevar dos armas al tiempo se hace un lío y se dispara un rayo mágico en un pie. Parry Hotter intenta usar el Tirachinas Sagrado pero como nunca ha usado uno se lía y atiza a Porkee Fatflatus. Bordemor ríe y le quita el arma. Bordemor agita el Tirachinas Sagrado en el aire y lanza un pepinazo que le quema las cejas a Parry Hotter. En el último instante, y para sorpresa de todos, los gaiteros de Senegal que estaban ocultos en el Pasaje de la Vista Nublada parecen conmoverse ante la bondad de Parry Hotter y se interponen entre él y Bordemor, lanzando el poder de los Clarinetes Fantasma contra los villanos, lo que confunde a Screecht y encierra a Bordemor en las dimensiones Mazmorra. Parry Hotter se salva de la muerte una vez más. Finalmente, los profesores no tienen en cuenta las travesuras de Parry Hotter y éste comprende que todos los profesores son unos pusilánimes por no haberle expulsado de la escuela después de romper las normas tantas veces.