Ya es primavera en la escuela de magia Halfwitts. Todo sigue igual que el año anterior salvo por la entrada de la profesora Whoopscritch Wheelynuts para impartir la asignatura de Economía y Administración de Empresas Mágicas, lo que es recibido con indiferencia por los alumnos. Nadie sabe dónde se encuentra el eterno villano Bordemor, el innombrable, al que todos nombran constantemente.
Una delegación de consultores de magia negra se presenta en Halfwitts portando los Maniquíes Terribles como prueba de buena voluntad. La profesora Wheelynuts se hace responsable de ellos y los guarda en un sitio seguro. Luego, debido a que quiere averiguar si la cicatriz de Harry Potter se borra con el agua, el profesor Barblancus designa a Harry Potter como líder de una misión de rescate de un turista atrapado tras una baldosa suelta en la Cripta de la Magia Traslúcida. Harry Potter, la bella Clara Roft y Petroff Smirnoff, el estudiante ruso de intercambio, van a rescatarlo. Entre escena y escena, la profesora Wheelynuts se vuelve loca y encierra a todos los alumnos en una alacena para ver si se devoran unos a otros. Harry Potter, Clara Roft y Petroff Smirnoff encuentran en la Cripta de la Magia Traslúcida a Screecht la Retorcida y deben enfrentarse a las horribles pruebas que les propone. En mitad de una, bajo un troll que llevaba convertido en piedra desde la escena veinticuatro, encuentran el Látigo de Domm-inn-atriks, el arma mitológica. Harry Potter lo toma y al verlo Screecht se amedrenta y huye hacia la Capilla de los Gerbos. Harry Potter, Clara Roft y Petroff Smirnoff salen en su persecución.
¡Todo era una trampa! En la Capilla de los Gerbos distinguen a Bordemor carcajeándose. Harry Potter descubre que Screecht, el maligno alumno (como su nombre indica) Porkee Fatflatus y el Temible Pájaro Uyuyuy, guardián del campo de ortigas mágicas, conspiraban ocultos, extrayendo poder de los Maniquíes Terribles y planeando ayudar a Bordemor a conquistar Halfwitts; Harry Potter enarbola su varita, pero al llevar dos armas al tiempo se hace un lío y se dispara un rayo mágico en un pie. Harry Potter intenta usar el Látigo pero el ataque rebota hacia Porkee Fatflatus, que se desmaya. Bordemor ríe y le quita el arma. Clara Roft, al verlo, carga contra Porkee Fatflatus usando el conjuro Asintemuerax y lo tumba. En el último instante, Harry Potter escucha un grito sobre él y ve caer un haz de luz mortal sobre Bordemor, todo ello gracias a la mediación de Petroff Smirnoff que le salva en el último momento y despacha al resto de enemigos. Finalmente, los profesores no tienen en cuenta las travesuras de Harry Potter y éste comprende que no hay como ser famoso para que todo el mundo haga lo que uno quiere.