Comienza un nuevo curso en la escuela de magia Hedgehoggs. Nadie sabe nada del adversario Bordemor, aquel que no debe ser nombrado, al que todos nombran sin parar. Todo sigue igual que el año anterior salvo por la entrada en la escuela de la profesora inglesa Angela Klamstbury para investigar el robo de La Mano Abierta, un arma mágica con poder para destruir a todos los artrópodos, lo que es recibido con alarma por los alumnos.
Una delegación de noruegos se presenta en Hedgehoggs portando el Ornitorrinco Retráctil para que se lo custodien. La profesora Klamstbury se hace responsable de ello y lo guarda en un sitio seguro. Por su parte, Petroff Smirnoff, el estudiante ruso de intercambio, confiesa a Harry Potter que toda su vida ha querido ir al Laberinto de la Vista Nublada y Harry Potter accede a acompañarlo, más que nada por vergüenza. Ajena a todo, la bella Hulkya Byrnessen se encuentra con el Bífidus Realmente Activo y lucha contra él, sin saber que todo es una estratagema de Bordemor para secuestrarla. Hulkya Byrnessen es vencida y llevada a la Cripta de los Gerbos. La aparición del súper-guerrero legendario Nuck Chorris en la chocita del jardinero pone a toda la escuela en estado de alerta. El profesor enano Valkilmer Dewillow va a buscar a Harry Potter y Petroff Smirnoff montado en su Trigglecar para prevenirlos. Harry Potter y Petroff Smirnoff montan en sus escobas y se dirigen hacia la Cripta de los Gerbos, el lugar diabólico.
¡Todo era una trampa! En la Cripta de los Gerbos distinguen a Bordemor carcajeándose. Harry Potter contempla al implacable Burócrata Enfurecido y Nuck Chorris construyendo lo que parece ser un condensador electroplásmico de fluzo, sin duda para transferir su poder a Bordemor; Harry Potter es apresado por un rayo tractor del Burócrata Enfurecido, que lo retiene mientras invoca a más de nueve mil duendes para la batalla. Todo parece perdido. Petroff Smirnoff, al verlo, grita y se oculta bajo un troll que llevaba convertido en piedra desde la escena veinticuatro. Bordemor se distrae mirando a una zarigüeya y Harry Potter aprovecha para lanzarle el hechizo Asintemuerax, que le hace cosquillas. En el último instante, y para sorpresa de todos, los noruegos que estaban ocultos en la Cripta de los Gerbos parecen conmoverse ante la bondad de Harry Potter y se interponen entre él y Bordemor, lanzando el poder del Ornitorrinco Retráctil contra los villanos, lo que termina con el Burócrata Enfurecido y Nuck Chorris y hace disolverse a Bordemor entre una nube de moscas, salvando la vida de Harry Potter y Petroff Smirnoff otra vez. Finalmente, los profesores aprueban las acciones de Harry Potter para que no se sienta mal y éste comprende que la cicatriz de su frente (que se hizo al caer del árbol desde donde espiaba a las adorables gemelas Thais y Louelma) tiene un poquito que ver con el trato de favor recibido.