Interesante elección de nombre para un cohete que “se eleva con una estela dorada y realiza al final del recorrido un pequeño estallido”. Como todos los cohetes, pero a éste han tenido el humor de llamarlo -literalmente- “Chalenguer”.
Hombre, estallido pequeño, lo que se dice pequeño…
Entusiasmado estoy por el descubrimiento de otro artículo de alta tecnología made in Spain. En este caso se trata de un colchón que en un espacio aparentemente finito encierra una estructura de longitud infinita; vamos, un colchón fractal:
Por si fuera poco, al hecho de incluir infinitos “micro-muelles” innecesariamente entrecomillados, hay que añadir el mérito de haber reducido los costes en materiales utilizando un 95% de aire en su fabricación. Y es que conseguir una malla que además de ser tridimensional sea 3-D entraña grandes dificultades.
¿Qué apasionantes sorpresas encerrará el lado de invierno?
Siguiendo con mi opinión acerca de las series españolas, pienso que en el extremo opuesto a nuestra producción se encuentran muchas series americanas de excelente calidad y que saben mantener y desarrollar un guión a lo largo de varias temporadas. De todas ellas, personalmente creo que Battlestar Galactica destaca con gran diferencia sobre el resto.
Partiendo de las bases de la serie original de 1978, sus guionistas han sabido evolucionar la historia para crear un universo propio, en el que tienen tanta importancia los giros del guión como la personalidad de los protagonistas, muy bien tratados y que evolucionan de acuerdo con las circunstancias. En casi todos los episodios se plantean dilemas, tanto estratégicos y militares como éticos y personales, que se resuelven con acierto, y donde todas las acciones tienen consecuencias.
De ahí que me haya sorprendido gratamente el anuncio aparecido hace unos días en la web oficial del canal Sci-Fi :
Publicidad inteligente. Y por cierto… si el código de los Cylons se puede depurar con Visual Studio… bajo Microsoft Windows… eso explicaría muchas cosas.
Por cortesía de Alex hoy traigo un ejemplo de cómo se debe colocar correctamente un CD-ROM para evitar que la matrícula salga en la foto del radar. Dado que la técnica se basa en una leyenda urbana (aunque el dueño de este coche no parece haberse enterado), se podría considerar como una variedad de SPAM sobre ruedas.
Creo que el dueño de este Mini no conoce aún la existencia de PhotoBlocker, el spray que “hace tu coche invisible a las cámaras de tráfico”. Este vídeo debería despejar todas las dudas:
- ¿Cómo sabe que funciona? - He visto cómo se disparaban las cámaras detrás de mí y después nunca he recibido una multa, así que… “no news is good news”
Yo con semejantes pruebas ya tengo bastante. Voy a pedir un frasco. ¡Mosquis!
El otro día advertí un detalle curioso en la nueva campaña publicitaria de Coca-Cola para su nuevo producto “Coke Zero”, concretamente en los carteles anunciadores que se pueden ver a ambos lados de la carretera.
En esta ocasión, el cartel contiene sobre fondo negro la imagen de una botella junto a un texto en caracteres de distintos tamaños, con la inscripción “SABOR AUTENTICO ZERO AZUCAR”. Lo interesante es que este tipo de anuncios se leen desde una gran distancia y normalmente estando en movimiento, por lo que deberían estar diseñados para que el mensaje principal sea apreciable con un simple golpe de vista; pero en el cartel de Coke Zero, las palabras “auténtico” y “azúcar” son muy pequeñas en comparación con “sabor” y “zero”. En consecuencia, supongo que no seré el único que haya recibido, al mirar dicho anuncio de pasada mientras conducía, el mensaje “SABOR ZERO”.
El cartel insípido
La cámara de 1 megapixel de mi móvil puede hacer fotos de poca calidad, pero en esta ocasión ilustra perfectamente lo que ocurre cuando las palabras de mayor tamaño transmiten la idea contraria que la frase completa.
Clara se sentía orgullosa. Llevaba ya tres semanas de dieta sin haberse saltado ni un sólo día, lo que era un logro teniendo en cuenta que había resistido la tentación también los fines de semana. La vida resultaba difícil para una persona obesa que intentaba superar su inseguridad día a día: la inseguridad le producía ansiedad, la ansiedad degeneraba en depresión, y el chocolate era un buen antidepresivo, pero su tendencia a engordar le producía inseguridad y el círculo se cerraba. Sin embargo, esta vez estaba decidida. Lo estaba logrando. El truco era evitar la tentación de los dulces. Ojos que no ven…
De vuelta a casa se detuvo en un centro comercial que no conocía para comprar otra caja de los sobres de dieta que tan buen resultado le estaban dando. Entró y preguntó dónde estaba la sección de dietéticos. Al día siguiente su dieta era historia.
Gracias, Alcampo, por hacer negocio aprovechando las debilidades ajenas.
Centro comercial La Dehesa (Alcalá de Henares, Madrid)
Recupero aquí una foto tomada en junio de 2005 en la iglesia de Calatañazor. Leyendo el emotivo mensaje, casi se puede escuchar de fondo a los jóvenes catequistas tocando la guitarra y cantando “Yo tengo un amigo que me ama”.
Esto es una forma de publicidad bastante lograda. Si no marcas la casilla de la Iglesia vas a IMPEDIR que haga el bien, y tú no querrías cargar con ese peso, ¿verdad?
Hay que reconocer que dos mil años son muchos años, dejando aparte que dos mil, con letra, impone mucho más que un mísero 2.000, o 2.005 en este caso. ¿Y por qué no dos mil cinco años haciendo el bien, que parece más exacto? Que a más de uno, por un detallito así le han tirado en una entrevista de trabajo.
Como último detalle aparece de fondo la foto de una bonita espadaña románica en un día soleado, que evoca ese sabor añejo de pueblo noble, con su aroma de piedra y humo, ese sonido de pájaros a lo lejos, las campanas repicando, y las guitarras de esos catequistas que todavía, sí, todavía, siguen con el repertorio. Acertada la elección de un edificio para representar a la Iglesia; acertada pero engañosa, pues la Iglesia la forman las personas. Sería más justo sustituir la fachada por algo más representativo, como un capellán con gafas que nos tiende el impreso de la declaración; pero no tendría el mismo efecto. Y dado que la publicidad religiosa tiene la gran desventaja respecto a otros productos de no poder emplear la figura femenina para vender más, la fachada queda como una buena elección. Cuántos ingresos extra conseguirían si quisieran usar una imagen de María Magdalena en traje de faena (con permiso de Dan Brown).